jueves, 23 de febrero de 2017

PARA SENTIRTE MÁS FELIZ, COMPADÉCETE DE LAS TORPEZAS HUMANAS



Hay muchas formas de torpezas, o malicias, o bajezas.
Todo el día vemos gente defendiendo lo indefendible. O propagando lo dañino. O argumentando lo irracional. O llamando verde al amarillo y bueno a lo malo. Mintiendo o mintiéndose. Engañando o engañándose.
Torpezas, malicias, bajezas.

Y nos indigna, nos hace sentir incómodos y con deseos de devolver la agresión de esa gente.
Tenemos, creo, el deber y el derecho de aclarar y defender lo mejor. Lo que no es fácil porque la torpeza humana se cree genial y con todos los derechos.

Gran ganancia será tratar de acompañar nuestras reacciones con un trasfondo de compasión.  Pobre gente, que no quiere darse cuenta de cuánto mal hace . . . y se hace.

sábado, 18 de febrero de 2017

PARA SENTIRTE MÁS FELIZ, NO TE DEJES IMPRESIONAR POR EL MAL



Sabemos que el mal es una realidad en el mundo. Lo fue ayer, lo es hoy, lo será mañana.
No lo podemos ignorar.

El mal suele ser como una cachetada fuerte. Porque se presenta con un cinismo solapado o con un descaro agresivo.
Pero solapado o agresivo, duele y ofende.
Y es por ello que impresiona nuestro ánimo hasta el punto de cegarnos ante la presencia del bien, que también está presente y es una realidad en el mundo.

Pero el bien es suave y reservado, por lo que no tiene la rudeza del mal, es como una caricia suave que consuela.  Y nos impresiona menos, hasta puede pasar desapercibido.
El bien es como una sonrisa, el mal es como una mueca grotesca.
Saber disfrutar la sonrisa y no asustarnos por la mueca nos ayudará a ser más felices.

jueves, 5 de enero de 2017

INFORMACIÓN .



Personalmente, acepto lo que  -probadamente- es permitido o querido por Dios.
Cambio, lo que se puede cambiar y merece el esfuerzo.
Dejo lo inútil o dañino.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

PARA SENTIRTE MÁS FELIZ, PIENSA ¿Y QUÉ PASA CON ESTO?



Pareciera que nos gusta mortificarnos con todo. Desde lo más simple, como una manchita en la camisa, hasta cuando nos llega algo verdaderamente grave en la vida.
Pero, durante todo ese larguísimo camino, ¡cuánto disgusto o dolor hemos acumulado!
Y, si somos objetivos, la mayor parte de los contratiempos no son tan feos, ni tan graves.
Nos hablamos a nosotros mismos : ¡Qué fastidio madrugar mañana!, ¡Qué molesto tener que buscar a X!, ¡Qué desgracia, se me destapó una caries!; ¡No encontré lo que fui a buscar!, y etc., etc.

Y ¿qué pasa con eso? ¿Acaso no tiene arreglo, acaso no lo puedo hacer, acaso no soy capaz de enfrentar eso y mucho más?

Así que, no nos encojamos de hombros ante la vida, pero tampoco dejemos que se nos caiga el techo sobre la cabeza.